Reflejo de la estética islámica del siglo XII, estas piezas de Shatranj son testigos tangibles del milenario viaje del ajedrez de Oriente a Occidente. Durante esta época, las formas abstractas influidas por los estilos abbasí y fatimí emigraron a través de Al-Andalus hacia España y por toda Europa. El descubrimiento de piezas casi idénticas en yacimientos arqueológicos españoles demuestra que este lenguaje geométrico se convirtió en una lengua vernácula artística universal que trascendió fronteras. Este conjunto cuenta la historia de una historia compartida en la que diversas civilizaciones se encontraron a través de una búsqueda estética e intelectual común.