Este juego, que lleva el nombre de Pedro Damiano, el boticario portugués autor del influyente manual de 1512 Questo Libro e da Imparare Giocare a Scacchi, representa un importante momento de transición en el diseño del ajedrez. Las piezas tienden un puente entre las primeras formas simbólicas y la representación moderna. Mientras que los reyes y las reinas presentan elegantes gradas torneadas y los caballeros se representan como cabezas de caballo talladas, las torres y los alfiles siguen recordando a sus predecesores medievales. En concreto, la torre conserva la silueta abstracta del antiguo carro de guerra, una forma que pronto evolucionaría hasta convertirse en la moderna torre de castillo.
El tratado de Damiano fue el primer bestseller de la era moderna, estableciendo normas fundamentales como el requisito de que una casilla blanca esté a la derecha del jugador. Su eterno consejo: “Si ves una buena jugada, busca otra mejor”, refleja la profundidad intelectual que aportó al juego. Este juego sirve como registro visual de la evolución del siglo XVI que transformó el antiguo shatranj en el deporte internacional del mundo moderno.